Post traumático
... o sobre las ventajas de ser autónoma
De no haber pegado palo al agua en todo el mes de agosto a tener que levantarse el primero de septiembre (viernes!) a las siete de la mañana hay un salto importante, un cambio brusco de costumbres, que no todos son capaces de superar.
Por eso los psicólogos recomiendan que la vuelta al trabajo se haga de forma progresiva para que no resulte traumática. Por ejemplo, es bueno que te vayas a la oficina (o similar) dos o tres días antes de terminar el periodo de vacaciones, un ratito cada día, para ir tomando contacto con tus compañeritos, enseñarles las fotos, contarles el viaje...
Sí, sí... no te rías. Hay que saber adaptarse, coño.
Yo me he pasado esta mañana por el infierno a echarle un ojo a la agenda, al fax, al contestador... He estado un par de horas organizando, y en un folio de color rosa me he apuntado las tareas de la próxima semana. Ha sido agotador y, desde luego, muy traumático. Después me he ido a mirar zapatos. Para paliar los síntomas del síndrome postvacacional.


Pow dijo
Mira que te gusta quejarte... ¡Arriba, perezosa! Es tiempo de volver a la rutina. :-P
Lo cierto es que cuando las vacaciones han sido reales, me cuesta semanas recordar la manera en la que controlar todo ese desbarajuste que es el trabajo. Ahora, lo que no se me había ocurrido nunca era volver dos o tres días antes. Eso sí que es raro de solemnidad.
1 Septiembre 2006 | 06:24 PM